Navarro (2009)

 Elegimos como destino el pueblo de Navarro. Allí encontramos gente muy amistosa que nos recibió con los brazos abiertos en todas partes, explicándonos la verdadera historia del lugar, con sus grandes cambios a través del tiempo e invitándonos a recorrer todos sus rincones.
Y así fue que decidimos separarnos en grupos para poder obtener las fotos más exclusivas.

Y encontramos los objetivos en la Estación de ferrocarril, ahora Museo Ferroviario; el fortín con sus chozas; el almacén de ramos generales y museo llamado "La protegida"; la laguna repleta de aves (donde los que se acercaron mucho se quedaron con los calzados llenos de barro); la Iglesia al finalizar la misa del domingo con el cura y los fieles; el hipódromo de trote y otros tantos lugares que sólo los que fueron saben...



Hacia el mediodía fuimos enfilando pa la Lechuza, lugar que fue reservado por la mañana como tema prioritario del safari y donde comimos como reyes: empanadas super deliciosas, jugosas y calentitas, pollo al horno de barro con batatas y papas, ravioles con tuco exquisitos y el infaltable flan casero con dulce de leche, también casero. Todo, estuvo para chuparse los codos. Y además sucedió lo inesperado. Una persona, que no quedaría bien nombrarla, del grupo, viendo que sobraría una fuente repleta de ravioles, tomó coraje y alentada por otra de las señoras, llamó al mozo y le dijo:"usted cree que existe la posibilidad de que me lleve a casa ese sobrante tan delicioso que no pudimos consumir en su totalidad por poseer un solo estómago?" "Ningún problema", dijo el mozo amablemente. Y si eso se puede hacer en Europa, por qué no acá? Y sin más palabras, se lo llevó.



El lector se preguntará ¿fueron a sacar fotos o a comer? Pues, a ambas cosas. Y como siempre, algunos hicieron alarde de sus propios zooms, otros en cambio, no sólo sacaron fotos y comieron bien, sino que aprovecharon la oportunidad de la recorrida para hacer campaña política electoral partidaria.
Más tarde nos encontramos con la gente del grupo Fotográfico Parque, quienes mandaron saludos para los que no estaban allí.
Al regresar, se pararon algunos a sacar el ocaso entre nubes y rayos, componiendo con molinos y demás. Ya verán.
De algo estamos seguros: Por la noche NADIE cenará y de este safari surgirán muy buenas fotos.
Agradeciendo al creador el haber pasado un día maravilloso, acompañados de gente tan linda, nos despedimos hasta el próximo encuentro con el mejor de los ánimos, a cualquier parte que quieran.
Quedan todos invitados a continuar disfrutando de estas salidas.

La notera del FCT

Notero: Isabel Urtubey