| Safari a La Plata | |||||
![]() |
“Es verdad aunque Ud. No lo crea”, le dijo alguien al Vicepresidente del FCT, nuestro querido amigo Héctor, quien fue uno de los que dieron la nota como para poder transmitirles alguna noticia acerca de esta salida. |
||||
Por lo tanto y siendo las 8 horas partimos los sig. Remolones: La Lidia, Pablín (no more people), El Jesús(nuestro flamante secretario), El Gus y la Isa(la nueva recaudadora), Nai Hao, el Dragón con su hijita Cinthia, que aparentemente le sigue los pasos y por lo que oí, pronto nos va a pasar el trapo a todos; nuestro Super guía, El Alberto, quien se apareció con mapas y todo y además con relatos históricos incluidos. Y por supuesto con Carlos, el conductor de la Transit quien nos llevó a los p... pero eficientemente salvo en algunos tramos en que frenaba medio de golpe porque se había distraído al ver pasar alguna ... persona del sexo opuesto. Como verán ningún detalle se me escapó ese día. |
|||||
Arribamos sin darnos cuenta a la ciudad de las quichicientas mil diagonales. La primera parada fue en la Catedral, que nos dejó impactados por su imponencia, no la describo más porque ya van a ver las fotos, y por dentro bellísima con sus enormes columnas dóricas y maravillosos vitreaux. |
|||||
![]() |
|||||
| Luego de un rato emprendimos el rumbo de regreso a la city y ahí fue cuando casi lo dejamos al Pablín Marcín, ahora no more people que se recopó sacando fotos a unos lugareños que estaban por pescar con un trasmallo. Queremos ver esas fotos pronto. Ya se había hecho bastante tarde y dentro del habitáculo sólo se veían caras hambrientas y se podía oír un fuerte sonido de tripas reclamando aunque fuese un choripán. ¿Verdad? y si no es así pregúntenle a la niña Cheng, que cuando por fin fuimos almorzar, no dejó un solo pan en las paneras. ¡ Pobrecita!. |
|||||
![]() |
Por supuesto y lo repito nos habían asegurado un instante atrás que había un lugar donde vendían famosas medialunas por ser riquísimas. Intentamos encontrarlas dando vueltas y más vueltas alrededor de la plaza entre diagonales y tangentes, pero nada. |
||||
Luego de disfrutar de semejante almuerzo de Domingo regresamos para nuestros hogares con la alegría de haber recorrido (gracias a las medialunas) la hermosa ciudad Capital , la alegría de haber sacado fotos que pronto revelaremos todos, bueno no todos porque alguien que no voy a nombrar, pero todos sabemos, abrió la cámara y oh! Sorpresa, aun estaba la película y se quedó anonadado mirando la cámara abierta y sin reaccionar. ¿Habrá salvado alguna? Ojalá!” No importa, pronto estaremos recorriendo otros horizontes y disfrutando de nuestra camaradería. Pero el que si lo pudo consolar fue el Sr. Cheng quien se atrevió a contar sus experiencias de principiante: resulta que una vez, cuando era apenas un mozalbete, decidió salir a sacar fotos y le pidió a su padre que le prestara la cámara, pero lamentablemente para él se la negó. El entonces niño Cheng no se achicó y se alquiló una, y lo llamativo de la anécdota era la técnica que utilizaba por ese entonces que cada vez que hacía una toma , corría la palanca para preparase para la próxima , pero abriendo la cámara para ver si había corrido la película correctamente. ¿Qué tal? Muriendo y aprendiendo. Hasta el próximo encuentro y muchas gracias por todo. La movilera del FCT |
|||||