Super Safari a Chaco

Allá nos fuimos.
Partimos a las 5 de la mañana de un horrible jueves 22 de mayo. En todo el camino, lluvia, lluvia y más lluvia.
Fuimos en dos vehículos, en uno, el de Jesús, fueron dos parejas, en el otro, el de Ricardo, un trío de tres solitos. En el primero se la pasaron a mate, bizcochos, cereales, chocolate, caramelos, bueno en realidad Jesús y Mónica se llevaron un kiosco y los "dietistas" Urtubey se perdieron ante tanta dulzura. Los segundos no contaron, ¿por algo será?
  El viernes por la mañana con un sol esplendoroso partimos hacia la estancia de los "Sander", dueños de casa. En esta oportunidad, lo hicimos en tres vehículos ya que se había agregado una Ford manejada por un potrillo de 23 añitos. Acotación: cuando el rubio alemanote de ojos celestes, no-potro sino re-potro, con el culito bien firme y paradito preguntó: "¿Alguien quiere venir conmigo así no voy sol..?". No pudo terminar la frase ya que la Boticaria se le había instalado en el medio del asiento de la ranchera.
  En el trayecto hacia la hacienda se notó que el auto del Presi se retrasaba, se bamboleaba, parecía apesadumbrado ¿Sería por alguna pena abandónica que experimentaba conjuntamente con el Condoreso?
Viernes de fotos y más fotos. Fotos de los cosecheros de algodón. Fotos de los Tobas.
  A la tardecita, para reponer fuerzas, una buena cervezota con una picadita de queso y salame casero. Para ir retomando fuerzas, como quien le dice, para concurrir a la noche a la "Fiesta del Impenetrable". Tradicional festividad gauchesca de la localidad de Castelli, pueblo donde nos alojábamos.
Acotación: el que no se quedó muy conforme con las fotos fue el Condoreso.   Parece que el hombre quería fotografiar un ocelote. (digo, porque no se paró frente a un espejo y gatilló). La que parece que sabe mucho de fórmulas químicas es la Boticaria, pero de zoología muy poco ya que manifestó. "Pero Edu como vas a encontrar un ocelote sí en un animal marino". Evidentemente aún le pesaban los efluvios del viaje con el re-potro pues no nos cabe en la cabeza que una profesional universitaria haya confundido el ocelote con el cachalote. ¿Oh, habrá sido que en ese momento el alemanote presentó a su joven novia?
Ah, me olvidaba, en el festival degustamos (estará bien dicho así? un tierno, crocante, sabroso y exquisito chivito al asador.
El Sábado, por la mañana, nos llevaron a conocer el río Bermejo. Para ello recorrimos un camino, más que camino, una senda entre lianas, malezas y pastizales, al mejor estilo de cocodrilo Dandee. Ya que hablamos de cocodrilo, nos dimos el placer de, durante 20 minutos, deliberar si se trataba de un tronco o un yacaré. Finalmente, cuando estábamos a punto de tirarle "algún gordito", el tronco abrió la boca y todos exclamamos: "Vimos un yacareééééé". A partir de ahora no sólo "Cocodrilo Caamaño" tiene fotos para naturaleza".
 
  Al mediodía picnic en el Valle del Bermejito. Había mucha hambre tal como lo registro Mónica: "Este ya ni lo pela" (aclaración, se refería a un chorizo, tipo salame, casero).
  Por la tarde, super safari a conocer los Tobas.
  Por la noche, nuevamente asado, doma, empanadas, folklore, locro (el que comenzó un plan de confraternidad fue el Presi ya que se comió dos y 1/2 platos - más adelante conoceremos su plan), payada, rosquillas, artesanías.
Al día siguiente, fiesta patria, el 25 de mayo. El que lo festejó, desde bien tempranito, con numerosas salvas mañaneras fue el Jesús. Bien por el gallego patriota.
Un momento de seriedad: hacia mucho tiempo que no participábamos de un acto patrio donde se respirara la mística de los patriotas.
 
. ¿Habrá que alejarse de Bs. Aires para sentir, para convivir con las raíces de la argentinidad? Desde la forma de bailar el minué, pasando por las canciones de un cura gaucho y los versos de una payada, hasta el desfile de numerosos paisanos a caballo, todo tenia el sello de una no actuación sino de un verdadero sentimiento.
Y seguimos con fotos, más fotos.
Por la tarde, mientras el Riqui y los suyos se dirigieron a un poblado Wichí, el Jesús se fue al festival para luego, al atardecer, fotografiar miles de garzas que se concentraban en un basural.
Acotación: ¿recuerdan del plan del Presi?. Bien, parece que le dio excelente resultado y pudo "confraternizar" mediante un intercambio con los Wichís. Efectivamente, gracias a la gran ingesta de locro realizada la noche anterior, logró tener una gran descompostura de intestino que le provocó, en forma perentoria, previo pedido de permiso, por supuesto, conocer el "water Wichí"
Por la noche, para alguien, cena liviana (arroz blanco con queso), para otro, que en Bs. As. viene realizando dieta desde largo tiempo atrás: medio pollito a la riojana (ojo, el ave era talle small).
El lunes, día de shopping. Mientras Jesús lavaba su automóvil, los demás nos fuimos a recorrer Castelli y con el pretexto de conocer la forma de vida y la idiosincrasia de sus pobladores, no dejamos negocio sin visitar.
Por la tarde nos dirigimos a un cercano caserío donde los tobas realizan tallas en madera de palo santo. Allí, entre fotos y compras departimos con los artistas.
Acotación: para llegar al paraje tuvimos que recorrer un tramo con una tierra infernal. Consecuencia, al retornar el Jesús clamaba por un plumerito para su recién lavadito, perfumadito y enceradito autito.
Mientras tanto, en la casa de los Sander (familia que nos abrió no sólo la puerta de su vivienda sino también su corazón y a quienes estaremos eternamente agradecidos) ocurría esto:
  Por la noche: "Gran Cena Gran".
  Pero antes, un baño reparador.
Acotación: se vivieron momentos de gran nerviosismo y preocupación ya que se escuchó un grito: "Socorro, auxillliiioooo".   Todos miramos a nuestro alrededor, ¿de donde provenía tan desgarrador pedido, quién lo formulaba?. No sabíamos que hacer. Nuevamente: "Socooorrrooo, Axiilllliiiooo". Cada vez era más latismera la voz que formulaba tan desesperante pedido. ¿Sería el Condoreso que se lamentaba por la pérdida de su plumaje?. Miramos a nuestro alrededor y no, el susodicho, si bien estaba quitándose dolorosamente los canutos que le habían quedado, no era el autor del pedido. Una vez más: "Soccoooorrooooo, auuuxilioooo, estoyyyy ennnncerrrado".
  Prestando atención reconocimos la voz de Presi que al intentar salir de la ducha se encontró con la puerta trabada pues la cerradura giraba en forma contraria a lo habitual.
" Gran Cena Gran". Como broche de oro de la gran atención dispensada, Doña. Nelly y su hermosa familia nos agasajaron con pavitas y cochinillo acompañados con papitas y batatitas, todo al horno de barro.
Fin del safari. Bien tempranito, luego de tardar un buen rato en cargar los autos rempujando, consiguiendo más lugar para las "bagatelas": cruces, crípticos y tallas de palo santo, ollas de hierro fundido, canastas (luego descubrimos que las mismas se venden en el Canal San Fernando), hoja de arado, recuerdos espinosos (unas ramas con grandes espinas traidas por la Isa. ¿Serán para crucificar al Gus cuando se porte mal?), salame o chorizo chaqueño, queso casero, etc., etc., iniciamos el regreso.
Fue un viaje lleno de emoción. A poco de partir problemas en el tronco-movil de Jesús, parece que "la tierrita" acumulada le afectó el alternador y se quedó sin batería. Ergo, todos a empujar. Ergo, al atardecer hacer noche en Guleguaychú pues no podía viajar de noche. Pero no fuera cosa de preocuparse, total una buena cena consistente en un sabroson surubí a la parrilla puede compensar los sinsabores. Aunque el miércoles la Isa haya estado con un terrible lumbago de tanto
rempujar para arrancar.
Mientras en el otro auto las cosas tampoco fueron del todo bien ya que tuvieron que realizar numerosas paradas. A la Boticaria el desengaño amoroso le repercutió en el cólon.
Conclusión: Mientras que al Presi se le rompió el caño de escape, al Jesús el alternador y a la Boticaria el silenciador: Lugar: espectacular- atención: diez puntos -fotos: veremos.
Informe: El siempre listo OJO INFORMADOR y su Movilera