Caplilla del Señor (2007)
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Siendo las 8:50 partimos hacia Capilla del Señor, el grupo de los diez valientes mañaneros: infaltable, el Richard, el Condoreso Edu, el Albert y su amigo Juan(que está en otra Capilla), el narrador de cuentos fantasmagóricos, Javier, Araceli, Emiliano, la Lidia, el Gus y la Isa.

Todos ustedes saben muy bien, queridos lectores, cómo estuvo ese día: RADIANTE!! Ni una nube. Espectacular! Digno de nuestro Safari.

  En uno de los vehículos va la Lidia contando sobre la riquísima paella que se comió el día anterior y al cambiar de tema comenta su apreciación sobre el foto poema y confiesa: La de Edued me gustó más porque era cortita y linda...¿?
Vamos a llegar en un periquete. Para los que aún no lo conocen, el panorama ante nuestros ojos es algo así: Muchos árboles a la vera del camino, vaquitas y caballos por doquier, también ovejitas y muchas aves. Ya tenemos que doblar, pero el Juan que tomó la delantera se pasó de largo. "Che Juan, pará, te pasaste, hasta dónde querés ir?" ¡¿ y los carteles para que están puestos? Mmm, mucha charla en ese auto.

Bueno, continuando con la descripción: cartel de bienvenida, más arbolitos, más caballos, ciclistas, cabritas, chanchos, pájaros, lechuzas, perros y por supuesto los que mejor nos recibieron, y nos siguieron a todas partes, los mosquitos.
Comenzó la aventura transitando un camino de tierra. Por la huella vamos hacia la pulpería "Los dos ombúes" y en algunos tramos nos tenemos que bajar y caminar para que los vehículos pasen sin problemas. A inspirar ese aire de campo entonces. Seguimos la marcha y enseguida de una curva, llegamos y algunos frenamos, estacionamos y entramos. Pero el último de la caravana que se había quedado algo atrás, se pasó y quien sabe cuántos kilómetros. Sólo se detuvo cuando se le terminó el camino, dio la vuelta y a buscarnos gracias al amigo celular, claro. Luego de gatillar nuestras cámaras sobre los personajes y detalles de la pulpería, una picadita no estaría nada mal, dijeron TODOS . Y picamos salame, papitas, aceitunas, mortadela, bondiola, palitos, queso y pan casero, con agua, birra y otras bebidas. El tinto era exclusivo de los paisanos que estaban allí. Y "traiga otra picada más" dijimos para conformar a estos fotógrafos que sólo piensan en sacar fotos y nada más..
Las mujeres pensamos que sería el almuerzo, pero no. Estaba en proyecto almorzar en el Camping, un lugar muy tranquilo, familiar, con el río bordeando el parque y una parrilla libre con todo lo que se puedan imaginar. Y bueno habrá que hacer un esfuerzo e hincar el diente aquí también, dijimos.

Después del sabroso asado, vinieron los cuentos, no verdes, sino historias verídicas de ánimas y demás apariciones que uno de nosotros experimentó hace muy poco. Y sí, parecía cosa e Mandinga che. Disculpen , pero se infiltró Mendieta. Después del sabroso asado los que pudimos nos fuimos levantando y comenzamos a caminar para bajarlo un poco. Mochilas al hombro, cámaras al cuello y a trepar hacia las vías para esperar la pasada del tren. Al rato nos cansamos de esperarlo y un grupo de arriesgados al mando del Richard se fueron caminando por la trocha. El otro grupo, mas prudentes volvimos por el mismo camino. Todos tomados de las manos para no resbalar, excepto el Javier que no lo necesitaba. ¿ Quién se cayó sentado?... adivinaron.

Ah, no quiero olvidarme que al salir del recinto pulperil había un grupo de ciclistas de ambos sexos. Resultó ser que a nuestro guía, tres bellas señoritas de ese grupo lo colmaron de direcciones de correo electrónico para que les enviara sus fotos. Así que ahora a cumplir y como si ésto fuera poco al volver al camping después de una caminata una blonda dama le pidió información sobre planitos y demás y él, muy caballero se lo obsequió. Qué bien, claro que sí. Es que todos los hombres del foto club son unos gentlemen de primera.

Como les dije, hicimos una buena caminata por la city de Capilla para capturar más piezas fotográficas. Y ya cansaditos de tanto caminar, comer, más el solcito y el manejo de vuelta, quedaríamos bien rendidos, pero contentos por haber disfrutado una vez más lo mejor de todo, lo más lindo además de practicar nuestra afición : la camaradería de los amigos que integramos el Foto club Tigre.
Hasta el próximo paseo. Besos a todos

Notero: Isabel Urtubey
Fotografías: Alberto Clavería - Emiliano Fernandez - Isabel Urtubey