Brandsen - Fiesta del Carruaje (2010)

Y nos fuimos nomás, el domingo 25 de abril partimos a las 8.30hs. de la puerta del FC un numeroso grupo de cazadores tigrenses. Fuimos tantos que necesitamos dos micros para trasladarnos.
Durante el camino a uno lo boletearon (leer lo infraccionaron por tener la patente torcida).
Todos los cazadores con sus mochilas bien cargadas con cámaras de diversos tamaños pero con una misma intención: CAZAR (tradúzcase: fotografiar).

Durante el camino no faltaron las ya clásicas facturas que entre mates, cafés y chistes Lo que más nos llamó la atención fueron esas vasta extensiones de terreno. Para nosotros, como buenos tigrenses acostumbrados a la prolífera vegetación isleña y los numerosos cauces de los riachos, eso de ver unos pastitos no muy altos y tanta tierra sin una gota de agua nos hizo abrir bien grandes los ojos.
Así llegáramos a la Sociedad Rural de Brandsen para llevarnos la segunda sorpresa. Habituados como estamos a trasladarnos en nuestras canoas o a lo sumo en alguna cris-craf nos encontramos con unas cosas redondas, de diferentes tamaños, que allí supimos tiene el nombre de ruedas y que nos comentaron reemplazan a nuestros remos para que los imponentes "modernos vehículos" allí estacionados puedan moverse.
Se trataba de la FIESTA PROVINCIAL DE CARRUAJE.



Sacamos nuestras armas de las faltriqueras y fotografiamos esas cosas increíbles llamadas carretas, sulkys, berlinas, carretones, aguateros etc. Algunos, los más sorprendidos, adoptando extrañas poses, como lo demuestran las fotos adjuntas.

Repentinamente, tercera y gran sorpresa, aparecieron unos enormes y gordos animales, apoyados en cuatro palos (nos dijeron que se llaman patas). Pero lo que más nos asustó fueron dos enormes protuberancias (nos dijeron que se llaman cuernos). Aunque a fuerza de ser verídicos, algunos de los cazadores recordaron íntimamente haber portado, en alguna oportunidad, en sus respectivas frentes algo perecido.
Pero el humo proveniente de un cercano lugar nos fue llevando de las narices hasta encontrarnos con una docena de algo dorado clavado al suelo y rodeado de fuego.

       

Allí, unos personajes vestidos muy raro y aparentemente no muy pacíficos ya que llevaban unos enormes cuchillos en su cintura, nos comentaron que estaban preparando unos costillares. Los mismos emanaban un olorcillo que nos despertó una súbita hambruna. Cosa rara no, ya que nosotros estamos acostumbrados a vivir de los pescados. Estos seguro que no lo eran pues no tenían espinas. O, tal vez esas cosas llamadas costillas serían las espinas de tan raros objetos. La verdad es que la mayoría de los cazadores se olvidaron de sus cámaras he hincaron sus dientes en unas cosas medio redondas llamadas chorizos, mientras otros lo hacían con las extrañas espinas.

Cerca de las 14hs. comenzó la cacería fotográfica. Las cosas redondas comenzaron a girar y las carretas tiradas por esas bestias cornudas comenzaron a dirigirse al pueblo, distante un kilómetro y medio, para hacer el desfile en la plaza del pueblo.
Todos terminados extenuados por tanta caminata pero muy satisfechos por la gran y novedosa cacería realizada.
El hecho quedó documentado con el regreso dormitado de la mayoría.

Por falta de la eterna notera (falta porque el celoso del marido no la dejó ir), esta crónica fue realizada por el Ricky.


El notero del FCT

Notero: Riky