Caplilla del Señor (2007)

Nos encontramos como siempre en la puerta del Fotoclub muy "puntuales" algunos y no tanto, la mayoría. La atmósfera se presentaba algo turbia debido a la espesa neblina que nos acompañó en todo el recorrido y más tarde también. Pero así y todo partimos un grupo de valientes y decididos fotógrafos. ¿Quiénes fueron esta vez sus integrantes? Paso a nombrarlos: el presi, Ricardito, la Gra Peralta, el Nai Hao, la Negri, el condoreso Edu, el Javier, el Gus y la Isa, el querido profe Miguel y sus alumnas: Carla, Jimena, Mercedes, Giselle, Natacha, Elena y Susana - quien se llevó al benjamín del grupo, el Elías, que se lo pasó meta sacarle fotos con su camarita a los caballos y jinetes y cuando quería acordarse se le perdía la mamá, entonces tenía que abandonar su hobby para dedicarse a buscarla por todas partes. ¡Cómo vienen de escurridizas ahora las madres ¡ y ¡qué guardianes los varones!

Viajamos todos en caravana con tránsito asistido por el Gus que fue quién lo organizó. Gracias a Dios y todos los santos, llegamos a destino, sanos y salvos, aunque algunos quedaron rezagados porque se entretuvieron observando el turbio paisaje del camino.
Los paisanos llegaron muy temprano. Vemos caballos por todas partes, muchos ponchos de colores, cuchillos y botas. Las boinas son mayoría y por supuesto nunca falta el viejo gaucho en la entrada de un improvisado boliche con su vasito en la mano y posando para nosotros, claro.
Comenzamos a disparar contra todo lo que nos gustaba: potros bravos, el peluquero de caballos tijereteando crines y colas por doquier, parrillas repletas de ese producto que está tan caro hoy en día y unos costillares jugosos al asador que prometían y tentaban de verdad.
La gente que organizaba la fiesta de la jineteada nos trató con verdadera hospitalidad, se sintieron muy a gusto con nuestra presencia y nos nombraban a cada rato por los altoparlantes. Nosotros nos sentimos muy a gusto también y agradecidos.
Hubo desfile de recados antiguos, ¡que maravilla de presentación! con los abanderados al frente, mostrando los atuendos del paisano y las riendas, bozales, aperos, monturas y estribos desde la época colonial hasta la actualidad.
Claro que antes de la jineteada comenzó a picarnos el bagre, así que nos instalamos en una larga mesa que gentilmente prepararon para nosotros con vista al campo de los eventos y a masticar se dijo. ¿Qué creen ustedes? Y sí la mayoría le dio al diente con ganas y las víctimas fueron unos deliciosos choripanes, un espectacular locro, el nombrado asado de tira y vacío y las infaltables empanadas fritas caserísimas.

En la mesa cuando se dejaba de masticar también se hablaba: las mujeres, de hombres, hijos y maridos también y los hombres, por supuesto NO hablaban de mujeres, pero si de cámaras. Uno de ellos, el Miguel, bastante preocupado dijo: “este cuerpo no me sirve más que para seis disparos”y “se me agotan las pilas” A los que el entendido por su trayectoria y supuesta experiencia, el Ricardo, le contestó: “no puede ser, yo creo que debés tener algo en corto, por eso”.
En fin algunos siempre se jactan por tener poderosos zoom de gran alcance, pero debemos tener en cuenta que otros con sus pequeños equipos también logran sus cometidos.
Y estábamos en plena digestión escuchando la “suave” música y los comentarios de los presentadores y payadores que nos empezamos a ubicar para lograr buenos ángulos de toma.
Atención a esta pequeña nota: el Gus le dijo a la Isa “yo me voy con los demás que de allá se ven mejor”. “Bueno” le dijo ella, “y yo me quedo por acá para no tener las mismas fotos”. Menos mal que al rato volvió a ver si estaba la doña.
Porque se la encontró conversando muy amistosamente con un caballero que le hacía muchas preguntas de las fotos que ella sacaba y le convidaba un cigarrillo para ver si ella aceptaba.
De repente dejó de hablar cuando vio al Gus muy arrimado Qué macana! habrá pensado.
Y bueno, otra vez será!, pero ella le dijo "adiós" hasta la próxima jineteada.

A modo de reflexión y para terminar mis lectores,

¡Qué lindo amigos sería
Que tal vez otro día,
Nos encontrásemos todos juntos
Profesores, socios y alumnos
Para hacer Fotografía!

La ocasión me inspiró para estos humildes versos y quiero aprovechar a decirles a mis dedicados ausentes que los hemos extrañado mucho. Voy a nombrar a algunos: el Horacio, el Gaby, el Jesús, el Miguel Angel, el Alberto, el Doménico, el Norberto, la Stella, el Mariano entre otros y por supuesto a la diosa del foto club, nuestra querida y paciente Vero. Besos a todos. Y hasta la próxima salida.
La notera del Fotoclub.
Notero: Isabel Urtubey
Fotografías: Isabel Urtubey