San Antonio de Areco (2010)

Día extraño resultó este domingo 3 de abril y ya les diré por qué.
Partimos de nuestra nueva sede los socios mas valientes, que al madrugar y ver algunas gotitas caer no desistimos y nos lanzamos a la calle con los equipos fotográficos dispuestos a registrar una fiesta campestre, entre otras cosas.

Nosotros llegamos un poquito mas tarde a la cita, y vimos a unos cuantos amigos esperándonos y de paso comiendo unas facturitas tigrenses en la vereda del Foto club.
Luego de los saludos correspondientes, alguien nos sugirió llevar a bordo de nuestro vehículo al bebé del grupo y salimos a las 8:30 en caravana los siguientes integrantes: el Richard y la Gra en la proa; el Guille con su Juan Ma y el Hora; el Rodol con el Javi; el Doménico y su bella acompañante y en popa, el Gus con la Isa y el citado bebé adjunto.
Vamos camino hacia Solís, con un poco de lluvia, y nuestro pasajero va diciendo: "qué divertido!" Y "Cuándo llegamos?" y todas la preguntas típicas. Mientras observo esos maravillosos colores que van mostrando los árboles en este otoño, con sus hojas frescas y brillantes por la caída del agua, el susodicho piensa en las ricas tortas fritas que se va a mandar. Bueno, me entero que ya se nos acopló el Carlos y el Diego también, así que vamos creciendo en número y estamos virando hacia la izquierda directamente para nuestro destino y enseguida entramos en el pueblo, donde los preparativos para una merecida fiesta de campo se notaban muy bien, es que es el 131 aniversario del lugar, pero por desgracia, tuvieron que desistir de todos sus programas artísticos y deportivos, excepto de uno: un magnífico asado de lechón con cuero o con pelo espectacular. Menos mal!!!!!!!!!
Ahora el bebe está recitando o cantando tangos, pero de pronto quiere ir al baño y cómo j..... Bueno, pero estamos acostumbrados a tenerle paciencia


  

Y vamos todos a un club a desayunar y sacar las primeras fotitos.
Luego de todos los trámites urgentes enfilamos hacia todas partes, es decir la estación, galpones, el original asado antes mencionado hecho a las brasas por debajo y por arriba de las chapas; la iglesia, algunos restaurantes museos, y otros espacios para recorrer. Estamos a pie, claro y la lluvia nos acompaña de a ratos.
Es la hora del vermut y rumbeamos hacia el asador de chanchitos, pero antes vemos muy cerca de allí que ya hay uno de nosotros sacando fotos de semejante escena, aunque la cámara parece tambalearse un poco, serán virajes originales de un campeón en la materia? y nos ponemos a charlar mientras él suaviza su paladar con un elixir rojizo que encontró apropiado para la ocasión. Salud, amigos y viva la Fotografía y los amigos!
Luego en la estación nos encontramos con una comitiva taiwanesa encabezada por nuestro amigo Nai Hao y con ellos vinieron su esposa y otra amiga, la Negri. Bravo! Ya somos unos cuantos! Lástima que no entendía nada de su idioma, seguramente hablarían de tecnicismos y metodología fotográfica, así que tampoco les hubiese entendido mucho, ja, ja, ja!
Como habíamos convenido, nos reunimos a las 13:00 en el club, luego de la reserva hecha por mí, por supuesto, sino hubiésemos comido parados quizás y allí el chanchito se hizo desear unos minutos hasta que llegó a nuestra mesa. El que cantaba tangos en el auto por un momento se estremeció de desesperación ya que había comprado su almuerzo pero se le traspapeló el ticket quien sabe dónde.
Luego de vaciar su mochila, vimos que además de varios lentes de su equipo nuevo salían lauchas y ratones felices de ser liberados, por fin. Gracias a San Cóndor, apareció. Se imaginan un bebé sin comida? Quien aguanta el llanto?


Y luego de las palabras alusivas del intendente del lugar le pudimos hincar el diente al famoso porcino. Les aseguro que estaba riquísimoooooooo!
Imagínense qué pasó después del almuerzo, salió un sol radiante y todos nosotros medio emponchados que estábamos comenzamos a sudar la gota.
Y seguimos caminando hacia otros sitios en busca de nuevas tomas. Algunos fuimos directo a la Iglesia y estando allí pude comprobar que una persona subía hacia el recinto coral y bajaba y abría puertas y las preparaba a su gusto. Me pregunté: ¿y éste quién es? tan ágil e inquieto!. Parecía el sacristán, pero mirándolo bien era nuestro querido profe y amigazo el Rodol que acomodaba la pila bautismal abriendo o cerrando las puertas para acomodar su toma ideal. Qué habrá dicho el cura al ver tantos cambios al día siguiente!
Mas tarde, la vuelta se hizo con degustaciones de pastelitos con dulce de leche. MMMMMMmmmmm, Muy buenos, también!
Nos reencontramos con el Guille y su tripulación, donde se destaca el grumete Juan Ma el más pequeño, que de pequeño no tiene mucho ya que está sacando unas fotos muy originales jugando con su zoom y disfrutando de sus retratos, también. Éxito Juan Manuel!
La historia continúa, estoy segura, porque el último en irse del pueblo fue el Richard, que como buen capitán se retiró al final.
Nosotros nos volvimos tomando unos matecitos con pastelitos y con el nene a bordo, claro, pero ya está dormidito, shhhhhhh!
Hasta el próximo safari.

La notera del FC.